La entrada de Jesús a Jerusalén es un acto voluntario de amor y no un sacrificio para aplacar la ira divina. "Hosanna" es un grito urgente de salvación para el "aquí y el ahora", que nos invita a presentar nuestras necesidades presentes ante Jesús, quien desea salvarnos.
¡Hágase!
Que esta cuaresma sea una de aprender a estar despiertos ante la necesidad del otro y de ejercitar nuestra confianza en el Padre que es Abba porque es íntimo y cercano. En Sus manos podemos saltar confiados porque salva.
